Una boda con esencia en el Señorío de Beraiz, Pamplona
Hay bodas que se sienten desde el primer instante, y la de Nuria y Luis fue una de ellas. En el entorno natural del Señorío de Beraiz, cada mirada, cada gesto y cada abrazo hablaban de una historia construida con calma, complicidad y verdad. Pamplona fue testigo de un día lleno de emoción, donde la luz y el paisaje acompañaron a la perfección cada momento vivido.
Nuestro objetivo fue capturar esa naturalidad, dejando que todo fluyera sin artificios, para que cada imagen reflejara exactamente lo que ocurrió: un día auténtico, íntimo y profundamente especial. Un recuerdo que, con el paso del tiempo, seguirá transmitiendo lo que realmente importa: lo que se sintió.























